GUERRA EN IRAK: UNA LUCHA DE INTERESES
El hecho de que en Irak se produjera la mayor cantidad de petróleo del mundo y
de que éste empezara a tener cada vez un precio más alto, permitiendo que el Euro se cotizara cada vez más alto que el Dólar Estadounidense, influyó en el hecho de que Bush manipulara la información en el mundo y siguiendo sus intereses, y los intereses de los grandes empresarios estadounidenses para poner al mundo en contra de Irak a través del miedo y consiguiera apoyo para iniciar la guerra.
Antes de dar comienzo a la guerra, se realizaron varias inspecciones en el territorio iraquí con el fin de encontrar armas químicas y nucleares, nunca se las encontró; sin embargo, los informes fueron manipulados con verdades a medias para que Estados Unidos justifique la invasión. Estas verdades se han ido develando en el transcurso de este tiempo, para vergüenza de la nación más poderosa del mundo.
Una vez “autorizada” la invasión, y con la ayuda de Gran Bretaña, España y otros países del “primer mundo” se procedió a desangrar un país que por lejano y con otras costumbres muy diferentes a las de occidente, nos lo pintaron como “satánico”. En esa invasión no hubo respeto por el ser humano, se exterminaron pueblos enteros, familias, comunidades; se saquearon monumentos históricos como bibliotecas, museos, universidades y se vendió el patrimonio cultural de Irak en el mercado negro.
Desde antes de la invasión, ya fueron concesionadas la reconstrucción de ciudades, carreteras, hospitales, aeropuertos a grandes empresas norteamericanas donde el mismo Bush tiene acciones. Además existen costos por el “mantenimiento de la paz” que beneficiarían también a los Estados Unidos.
Y ni hablar de las empresas que venden armamento, pues éstas se han beneficiado de las compras realizadas tanto por estadounidenses como por iraquíes.
Los iraquíes defendiéndose de los invasores quemaron sus pozos petroleros, se agruparon en células que han dado mucho trabajo a los marines norteamericanos con coches bomba, inmolándose ellos mismos por defender su independencia, sin permitir que los norteamericanos puedan declararse victoriosos, todo lo contrario, cada vez parece más lejana la salida.
Debido a la destrucción de Irak, no se ha podido tomar el control de la producción, por lo tanto, el barril del petróleo se ha cotizado en el mundo hasta en $50, dando al traste con todas la previsiones del invasor norteamericano.
En un artículo escrito por la CNN se puede leer que “Irak posee actualmente unas reservas probadas de 112,5 millones de barriles de crudo, que representan el 11 por ciento de las reservas mundiales. Aunque fuentes del Ministerio de Energía estiman que la cifra puede alcanzar los 400 millones de barriles, lo que convertiría a este país en el líder mundial en exportación por delante de Arabia Saudita.
El mayor beneficiado por la puesta en circulación de las reservas de crudo iraquí sería EEUU. Este país es actualmente el primer destino del crudo Iraquí, con 846.000 barriles al día, por delante de Francia (95.800), Oriente Medio (85.000), Italia (79.300) y España (51.900).
Tras el final de la guerra de 1991, la ONU prohibió la inversión extranjera en los pozos petrolíferos iraquíes. Esto no sirvió de impedimento para que la petrolera francesa TotalfinaElf, la rusa Loukoil y la compañía estatal china (China National Oil Company), firmasen en 1997 contratos de explotación con las autoridades iraquíes con la vista puesta en un futuro levantamiento de la sanción.”
Es totalmente claro que el gobierno de los Estados Unidos desea redistribuir las concesiones petroleras en Irak a favor de sus empresas, razón por la que se opuso Francia, Rusia y China, sin embargo el Primer Ministro Tony Blair apoyó la política norteamericana.
El mundo ha asistido absorto a una guerra de información “controlada”, a informes manipulados y a la más grande demostración de poder en todos los sentidos, de que Estados Unidos ha sido capaz.

